El escenario fue The Hydro, en Glasgow. Sus puertas se abrieron a las 18:30 y paulatinamente fue llenándose hasta que diez mil personas esperábamos impacientes a que dieran las 21:00. En medio de esta espera, Virginia (la amiga italiana con la que fui al concierto) tuvo la suerte de encontrarse por ahí tirada una entrada a nivel 0, a nivel de pista, mientras que las nuestras eran a nivel 2, en las gradas. Probamos suerte y efectivamente, nos dejaron entrar a los dos en la pista, a 5 metros del escenario, cerca de todo. Bien por nosotros :)
Entonces comenzó la cuenta atrás.
Los primeros acordes de Keep your eyes peeled me golpearon en el pecho y confirmaron lo que tanto anhelaba: calidad, fuerza, garra y potencia de sonido.
A lo largo del concierto, Queens of the Stone Age estuvieron inmensos. Fueron como un proceloso océano cargado con puños americanos, botas de hierro y una suave pluma bajo el brazo. Se cascaron el último disco casi entero, a excepción de una canción (I appear missing) y si eso para algunos podría suponer una pega, para mí no lo fue en absoluto: llevaba semanas machacándome el disco y escuchar sus canciones en directo fue una auténtica maravilla.
El sonido fue espectacular. Con la calidad del estudio pero cien veces más poderoso. La batería y el bajo retumbaban en el pecho, las guitarras desgarraban el aire, el piano y los teclados daban pinceladas cuando procedía y, por encima de todo ello, la voz de Josh Homme poseía al público. Él estuvo enorme, tanto en la guitarra como cantando. Sonaba alto y claro, (incluidos los falsetes) y se desgañutó gritando cuando tuvo que hacerlo.
A esa primera canción le siguió el brutal combo de Millonaire, No one knows y My god is the sun, el primer single de ...Like clockwork. Fueron canciones que me esperaba en la recta final del concierto, como pepinos que son, pero de repente, ala, ¡paf!, me las tocaron las primeras. La satisfacción al descubrir después que la cosa no solo fue a mejor si no que superaron el subidón de estas canciones, ¡de No one knows nada menos!, no tuvo precio.
Continuaron con Burn the witch, I sat by the ocean y bajaron revoluciones con ...Like clockwork. En esta última, cerré los ojos, me sumergí en la melodía y me dejé llevar. ¿Sabéis lo que es sentir un cosquilleo desde la punta de los dedos, recorriendoos el brazo, haciendoos cosquillas en la nuca y confluyendo en el pecho? Pues eso. Increíble.
Después vinieron muchas más, no me voy a parar en todas (al final cuelgo el setlist). Pero sí que recuerdo que tras la melodiosa Kalopsia, entró el cencerro de Little Sister y todo el público bailó; que después de ella llegó Fairweather friends y el piano que sonaba de fondo me estremeció hasta los huesos.
En Make it wit chu, me acordé de Penélope por razones obvias. Tras esta, llegó Sick sick sick y con ello la locura. Este tema es el vivo ejemplo de como una canción puede ganar enteros con un buen directo. ¡Madre de dios, ese riff...!
Tras Go with the flow la banda abandonó el escenario y dejó al público pidiendo más.
Volvieron para hacer un brillante encore:
Abrió Josh al piano con la melodía de The vampyre of time and memory (cuyo videoclip se ha estrenado hoy, por cierto), un precioso tema que dio paso a la muerte y la destrucción. Sin mediar palabra, metieron Feel good hit of the summer, con cuya letra...
Nicotine, Valium, Vicodin, Marijuana, Ecstasy and Alcohol
Nicotine, Valium, Vicodin, Marijuana, Ecstasy and Alcohol
Nicotine, Valium, Vicodin, Marijuana, Ecstasy and Alcohol
Nicotine, Valium, Vicodin, Marijuana, Ecstasy and Alcohol
C-c-c-c-c-cocaine
Nicotine, Valium, Vicodin, Marijuana, Ecstasy and Alcohol
C-c-c-c-c-cocaine
C-c-c-c-c-cocaine
C-c-cocaine
C-c-c-c-c-cocaine
C-c-cocaine
C-c-c-c-c-cocaine
... uno puede hacerse la idea de la reacción que causó entre el público.
Finalmente, cerraron con la que Josh Homme introdujo con las palabras: "This is the only song to say goodbye, Glasgow". Y qué razón llevaba, el joío. A song for the dead sonó y sonó hasta la saciedad, creciendo y alargándose de manera brutal, y creando con ella una de las mayores ollas en las que me he visto envuelto.
Tras una hora y cuarenta minutos, terminaron y salimos de allí en canoa, sudorosos, algo magullados y con una sonrisa de oreja a oreja, que es como hay que salir de estos sitios, coño.
Impresionante.
No sabría con qué canción quedarme, así que aquí os dejo una interpretación de Feel good hit of the summer que me encanta, con un Josh Homme para nada pedo, PARA NADA =D
Crónicas:
The Guardian
Gigwise (con fotos)


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