sábado, 14 de septiembre de 2013

Unplugged

Hace más de un mes que escribí la última entrada, y no ha sido por dejadez, si no por falta de internet primero y de tiempo después. Así que a modo de resumen, os voy a contar un poco lo que nos ha acontecido por aquí hasta ahora.

Llegamos a Edimburgo el 23 de Julio y nos hospedamos en un hostal durante tres noches. Habitación pequeñaja y no excesivamente cómoda, pero barata y con cocina comunitaria disponible. Bien, nos valía.
En estos 3 días la proximidad del Fringe nos abofeteó en la cara y nos dimos cuenta de que encontrar un alojamiento decente y asequible para el bolsillo no era precisamente fácil. Tras algunos intentos fallidos, dimos a través de gumtree con una pareja de polacos (A. y P.) y su bebé (M.) quienes alquilaban una habitación para el mes del festival. Fuimos a hablar con ellos, nos enamoramos de la susodicha y el 26 nos estábamos mudando, por primera vez.

Allí vivimos 2 semanas, ya que después tenían la habitación alquilada a un chaval que fue más rápido que nosotros. La casa estaba a tomar por culo del centro pero estuvimos cómodos, o al menos, todo lo cómodos que se puede llegar a estar en el seno de una familia ajena. En estas semanas repartir CVs tanto en tiendas físicas como online fue el pan nuestro de cada día, junto a la búsqueda de piso "definitivo". Empezamos a hacer amigos, a adaptarnos a la ciudad, a hacer algo de turismo y a disfrutar del festival. Penélope tuvo un par de entrevistas sin mucho éxito pero yo ni eso. Aún estaba verde.
Conforme se acercaba la fecha límite, A., al vernos tan apurados con el tema piso, nos comentó que tenía un amigo con una habitación disponible y que podría alojarnos barato durante unas semanas. Ese amigo resultó ser una amiga, Kasia, también polaca y bastante más charlatana que ellos. Conectamos de primeras, así que al poco nos estábamos despidiendo de la familia, haciéndole un regalo a M. y mudando por todo un mes a tomar más por culo todavía del centro, por segunda vez.

Compañeras de viaje y mudanzas
Si en la primera casa teníamos la sensación de estar "de prestado", en esta todo lo contrario: por primera vez sentimos que compartíamos un piso. No obstante, aunque la convivencia resultó genial, el piso carecía de ciertas comodidades básicas, entre ellas un par de sillas y una mesa a la que sentarse a comer, una cama en condiciones (no un sofá cama asesino) y sobre todo internet. Si las dos primeras cosas nos mataron un poquito, el no tener internet durante casi todo el mes que estuvimos allí fue nuestra perdición. Ya no solo por esa faceta de "ventana al mundo" que supone, si no porque no podíamos descargar series porque realmente la necesitábamos para cualquier cosa que quisiéramos hacer. En vez de eso, teníamos que o usar los ordenadores prehistóricos de una biblioteca cercana o abusar de la confianza de amigos y usar el internet de su piso. Muy feo todo.
Con todo, Penélope consiguió trabajo, ya que el mejor amigo de Kasia buscaba gente para su hotel. Y allí sigue sufriendo mientras busca algo mejor. Eternamente agradecidos por ello estamos, pese a todo :)

Yo por mi parte fui repartiendo CVs cada vez que podía, aplicando online cada vez que me dejaban y poniéndome en contacto de con varias agencias de empleo, sin resultado alguno :(
No ha sido hasta estos últimos días cuando me han llamado para pequeños trabajos, uno de housekeeping en una residencia universitaría (que ya quisiera mi antigua RUSI) y otro repartiendo cupones para Domino's Pizza durante esta semana (trabajo harto cansino pero bienvenido).

En medio de todo esto, continuamos con la búsqueda de un piso más cómodo, más barato y más céntrico. Tras mucho buscar, dimos con uno a través de couchsurfing que cumplía todos los requisitos. El pasado lunes 9 nos mudamos por tercera y última vez, y finalmente podemos decir que estamos asentados.
Es el de la tercera planta, sobre la selva que cubre el portal.
Compartimos con B. y S., una ¿pareja? de escoceses bastante hippies y buena gente. B. se irá a final de mes a la escuela de circo de Italia y será S. la que viva con nosotros de ahí en mas. El piso es una gozada. Nuestra habitación es muy amplia, luminosa y cómoda, con una cama de verdad y todo tipo de mobiliario. Aunque eso sí, necesitó una limpieza a fondo (detalle por cierto convenientemente omitido a alguna madre). Está situado en el barrio de Marchmont, a 15 minutos del centro, en zona universitaria, hipster (muy hipster) y cercano a Meadows, lo que para mí es una maravilla.

Hoy he tenido la primera de entrevista de trabajo, en el hotel en el que trabaja un amigo. Y me han cogido. Así que el miércoles empiezo el training y si todo va bien, el domingo me harán contrato. Penélope también ha tenido otra entrevista en Paper Tiger y está a la espera de respuesta. Ya os contaré qué le dicen en otra entrada, que ya me he extendido lo suficiente en esta.

Termino con una reflexión: es muy curioso que, tras machacarnos la ciudad y medio internet, currarnos unos currículums de libro y registrarnos en todas las páginas de trabajo habidas y por haber, solo hayamos conseguido trabajo fijo a través de los contactos que hemos hecho aquí.

[Sonando: Fragile - Savia]






No hay comentarios:

Publicar un comentario