domingo, 15 de febrero de 2015

Pasó Diciembre. Pasaron las Christmas Parties y los trabajos de catering. Pasó el entrar o salir de casa a horas intempestivas. Pasaron las listas de reproducción repetidas hasta la saciedad, los borrachos eufóricos y las bandejas repletas de vasos. Pasó lo mejor, el haber compartido todo eso con unos compañeros que llegaron a convertirse en una pequeña familia.

Pasó Nochevieja, el largo viaje en avión, la noche en el aeropuerto, las uvas, el ron. Pasaron fugaces las quedadas con los amigos y gentes de Zafra, donde parece que no pasa el tiempo y todo sigue igual. Pasaron las comidas y compromisos con la familia, por donde el tiempo sí pasa. Pasó el periodo más breve e intenso que he vivido en casa, 10 días en los que quise hacer demasiado, ver demasiado y abarcar demasiado. Demasiado tiempo fuera de casa, que es a lo que iba y donde se me requería y aunque disfruté de lo lindo, no lo volveré a hacer.

Pasó la mitad de enero, los preparativos, las maletas, dormir con Penélope.

Y me mudé a Bromsgrove.

[Sonando Libre asociación — The New Raemon]

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