Pasó Diciembre. Pasaron las Christmas Parties y los trabajos de catering. Pasó el entrar o salir de casa a horas intempestivas. Pasaron las listas de reproducción repetidas hasta la saciedad, los borrachos eufóricos y las bandejas repletas de vasos. Pasó lo mejor, el haber compartido todo eso con unos compañeros que llegaron a convertirse en una pequeña familia.
Pasó Nochevieja, el largo viaje en avión, la noche en el aeropuerto, las uvas, el ron. Pasaron fugaces las quedadas con los amigos y gentes de Zafra, donde parece que no pasa el tiempo y todo sigue igual. Pasaron las comidas y compromisos con la familia, por donde el tiempo sí pasa. Pasó el periodo más breve e intenso que he vivido en casa, 10 días en los que quise hacer demasiado, ver demasiado y abarcar demasiado. Demasiado tiempo fuera de casa, que es a lo que iba y donde se me requería y aunque disfruté de lo lindo, no lo volveré a hacer.
Pasó la mitad de enero, los preparativos, las maletas, dormir con Penélope.
Y me mudé a Bromsgrove.
[Sonando Libre asociación — The New Raemon]
No hay comentarios:
Publicar un comentario